domingo, 28 de agosto de 2011

Aprendiendo a trabajar en Asia(FOR IDIOTS)-2



Una reunión en Singapur.

¡Perfecto!. El autobús me ha dejado  justo enfrente del edificio donde tengo la reunión. Son las ocho y media de la mañana, la reunión es a las nueve. Todavía tengo media hora. Vaya, no se puede cruzar por la acera, está todo vallado y no se ve un paso de cebra ni un semáforo a la vista. A ver cómo puedo cruzar al otro lado. A la derecha hay una escalera mecánica que parece que lleva a un túnel. Vamos allá.
Esto no es un túnel, es un centro comercial que no tiene salida al otro lado. Está lleno de tiendas y de gente comiendo. Son las 8.40.
Salgamos de aquí. A ver ya estoy de nuevo en la acera. Nada por aquí, nada por allá. Voy a preguntar al portero del edificio de esta acera a ver cómo puedo llegar al otro lado. Qué simpático, me ha dicho que hay un pasadizo que comunica ambos edificios, pero para eso tengo que ir a la planta B1, cogiendo el ascensor.
Cojo el ascensor. Son las 8.45. Tengo tiempo de sobra. Quince minutos para cruzar al otro lado y llegar a la reunión a tiempo.
Vaya el ascensor tiene varios B1, ¿cúal será? Me imagino que el primero de los B1.
“Ding”, ya estoy en la planta. Esta planta está llena de personas de arriba para abajo. Parece que es la entrada del metro(MRT). Tienen esta planta en obras y  hay varios desvíos provisionales. Lo más fácil es seguir la orientación y coger la dirección que cruza la calle.
Llevo andando más de 5 minutos. Son las 8.50 y todavía no he llegado a ningún sitio.
Uf, por fin, unas escaleras que llevan fuera. Miro. Estoy en la acera que quería pero, ¡a veinte metros del edificio! ¡Maldita sea, la calle es una intersección de calles en forma de cruz y no puedo cruzar al otro lado! ¡He ido al otro lado de la calle pero a la intersección contraria a la que quería!
Son las 8.55. Empiezo a sudar. Mi camisa, limpia y con el aroma de mi hogar, empieza a oler a curry y mala leche.
Tranquilidad. Quedan 5 minutos.
Puntualidad, hijo. Puntualidad, decía mi abuelo. Mi abuelo seguro que no había visitado nunca esta intersección ni había estado en Singapur.
Por favor señor, ¿cómo puedo llegar a ese edificio con forma de pirámide que hay a la izquierda?
La mirada del singapureño es mezcla de pena e incomprensión. Imagino que esta noche contará a su familia algo del tipo,”ha venido un señor blanco, un poco tonto, que no sabía cruzar la calle solito”.
Son las 9 de la mañana. Llego tarde, llego tarde. Como el conejo de Alicia.
¡Pero qué calor hace! Singapur, nueve y cinco de la mañana. ¡Claro que hace calor , esto es el trópico, estás nervioso, llegas tarde y llevas dando vueltas media hora!.
Nueve y diez de la mañana. Estoy en el edificio, ¡por fin!. Este edificio es enorme, no encuentro la entrada. Voy a rodearlo.
Esta entrada es para la zona comercial. Sigamos andando.
Esta segunda entrada es para la zona residencial. Llevo andando 3 minutos, he hecho 50 metros y no encuentro la entrada. Ya verás será la última de todo.
¡Leñe!, y ahora la entrada de servicio. Pero ¿es que esto no tiene fin o qué?
Por fin, la entrada a la zona de las oficinas. Estoy empapado, son las 9.20.
¡ Cincuenta minutos para cruzar una calle en Singapur!

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