- Para recoger la ropa seca vete armado de spray anti mosquitos y raqueta eléctrica. Los mosquitos esperan silenciosos y agazapados a que entre "sangre fresca" (ese eres tú). Al recoger tus calzoncillos se tiran en vuelo en picado a por tu sangre.
- El moho es tu amigo. No puede ser de otra forma. El moho no siente, no razona, no dialoga. El moho es. Es parte del mobiliario, las paredes, las puertas,tus zapatos y cinturones de piel,etc. Incluso si te tiras unas horas sin moverte, el moho empieza a crecer en tus zonas húmedas. Todavía no he probado el moho en unas tostadas.
- ¿Quieres salvar el mundo?. ¿Crees que el mismo está lleno de consumistas sin ningún tipo de valores salvo comprar el nuevo Ipad o el nuevo bolso? Bien, no vengas a Malasia. Sus centros comerciales (preciosos) te atraparán. En vez de ir a la plaza del pueblo o quedar en el bar del barrio, irás al centro comercial " a dar un paseo". Siete horas más tarde, ya de noche, saldrás con todo aquello (que sabías) que no necesitabas.
- ¿Crees en la Utopía? ¿Hay algún país en el mundo donde los funcionarios te atiendan con una sonrisa, limpia y franca? Sí, es Malasia. No es ningún experimento genético ni nada por el estilo. No son mutantes, son gente como nosotros. Sienten, comen, ríen. Son funcionarios. Y sonríen.
- Si te gustan las cosas crujientes, Malasia no es tu país. Una humedad del 80% no ayuda exactamente a mantener crujientes las cosas. Todo se transforma en un bollo: el pan, el cruasán, el sandwich, tú mismo. Todo es bollo.
- Con una temperatura media anual de 32 grados, Malasia tiene una variedad enorme de "platos calientes" para las épocas de frío. Un ejemplo es este porridge de pollo (aquí os pongo la receta).
- Franco no ha muerto. Resucitó y está trabajando de publicista en Malasia. El pobre está que se repite un poco con los lemas que le hicieron triunfar.
Cohecho, malversación de caudales públicos, prevaricación, tráfico de influencias,polis corruptos,políticos honrados,sexo y mucho más,eso no lo encontrareis aquí. O ¿puede que sí?
lunes, 1 de abril de 2013
Lecciones aprendidas en 2 años en Malasia.
Hoy hace dos años que llegamos a Malasia. Con lo puesto y dispuesto por el altísimo en relación a nuestro destino. Muchas han sido las enseñanzas, muchos los momentos únicos e inolvidables. Queremos compartir con vosotros algo de la sabiduría que hemos alcanzado en este tiempo. Seguro que Paulo Coelho nos copiará algo. Podríamos llamar a este relato "El Caballero de la Armadura Musgosa".
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