El último día de nuestro viaje a Japón, nuestros amigos nos dejaron solos. Sin su guía, nos adentramos en el peligroso Tokyo dispuestos a no morir en el intento.
Descubrimos que Japón es muy parecido a España. De hecho, sus bares son igualitos que en España. Mas que bares, las tradicionales bodegas son igualitas. Eso sí, el señor que te sirve el vinito o la caña, es bajito y con ojos achinados. Una mezcla entre Alfredo Landa y Fu Manchú, vestidos con las mismas camisas a cuadros estilo "años 60".
Como se puede apreciar en la foto, el bar tiene las cajas de cerveza apiladas- como dios manda-, en la barra se concentran los clientes "borrachuzos" fumando, bebiendo y comiendo una tapita de "calamar seco", y al fondo están los estantes llenos de botellas.Mirando alrededor te encuentras con algunas diferencias como una foto de una chavala, que en vez de ir vestida de flamenca y con mantilla, lleva kimono, o que la cerveza no se llama "San Miguel" sino "Aishi". Muskilda se encontraba tan en su ambiente que le dió un "subidón"- y no exactamente de azucar-. Era como si estuviese de zuritos por Pamplona.Si nos quedaba alguna duda de la influencia española en Japón en cada esquina te encontrabas un restaurante que servían "tapas". Por ejemplo, éste llamado "Spanish Pasion Bar" te daba las gracias con un "Muy gracias".Claro reflejo de que la educación elemental en España es eso, elemental.
Acabamos bastante cansados de tanta España por todas partes, nosotros íbamos buscando samurais, geishas, katanas y nos metimos a un sitio que nos pareció que tenía todo eso y más. Aquí una foto del samurai con su katana.Y de regalo una imagen de unas "tapas" japos.¿A que se parecen a las nuestras pero con palillos? Chavales, que la comida japonesa no es sólo "sushi".
Habíamos encontrado al samurai y su katana. Ahora necesitábamos, ver a los típicos "fríkis" japos. Aquellos que hacen cosas raras, se visten como Elvis, Marilyn o Pokemon.
Fuimos a un sitio lleno de tíos muy gordos y vestidos como Falete. ¿Acaso estábamos en Chipiona?. Por suerte no.Parece que estos señores "muy gordos" tienen la manía de desvestirse, quedarse en calzones y abrazarse muy fuerte, muy fuerte.Al final del "apareamiento" uno de ellos termina en el suelo y el otro lo celebra, tirando sal por encima del hombro. ¿Son raros o no?.
En la foto de abajo, "Pitita Ozeku" llega con su entrañable amiga "Pochola Hitaku" al espectáculo, "Sumo, el hombre gigante". Vestidas con la última moda llegada de Yokohama, exhiben sus carísimos modelos de kimono- "qué mono" (chiste fácil)- y bolso a juego. Nota del autor: llevan calcetines "blancos".

Fuimos a un sitio lleno de tíos muy gordos y vestidos como Falete. ¿Acaso estábamos en Chipiona?. Por suerte no.Parece que estos señores "muy gordos" tienen la manía de desvestirse, quedarse en calzones y abrazarse muy fuerte, muy fuerte.Al final del "apareamiento" uno de ellos termina en el suelo y el otro lo celebra, tirando sal por encima del hombro. ¿Son raros o no?.
En la foto de abajo, "Pitita Ozeku" llega con su entrañable amiga "Pochola Hitaku" al espectáculo, "Sumo, el hombre gigante". Vestidas con la última moda llegada de Yokohama, exhiben sus carísimos modelos de kimono- "qué mono" (chiste fácil)- y bolso a juego. Nota del autor: llevan calcetines "blancos".

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