A mí también me pasan cosas pero en este caso con los malasios, sobre todo con los malayos. Esto me pasó ayer.

Fui a recoger mi ordenador a la tienda Sony. Lo había llevado a reparar.Había dejado un depósito que suponía que cubriría la reparación. Además como tengo vocación de rico, siempre salgo con poco dinero en efectivo en el bolsillo o sin el.Mi presupuesto diario es de unos 3 euros lo que cubre mi comida y las bebidas.¡Y me suele sobrar!. Al ir a hacer el pago con la tarjeta no funcionó. Intenté sacar dinero, tampoco. Volví a la tienda y le dije al dependiente que volvería mañana. Su respuesta:
- señor, si le parece pongo yo con mi dinero la diferencia y mañana me lo devuelve.
Me gustaría señalar que aquí un sueldo medio son unos 250 a 300 euros. Este tío no me había visto nunca. Era otro blanco más, con su portátil caro y sus tarjetas de visa oro.
¡Coño!.
Y así estamos. Esto no es una excepción. Me han invitado al taxi, a la comida, a las bebidas,etc. Es un no parar. En cuanto encuentro algo que me disgusta de Malasia, ellos-los malasios-contraatacan haciéndome una de estas.
Es que ya no puedo más.Me voy a convertir en Enrique el del Bombo malayo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario