lunes, 25 de agosto de 2014

El Jabato

Martín no es un campesino íbero esclavizado por Roma y convertido a la fuerza en gladiador. Tampoco va vestido con un faldellín color rojo ni calza sandalias de cuero protegidas con grebas metálicas. Nunca le he visto con una coraza de escamas (lorica squamata). Martín viste- en Malasia- bañador de colores, camisas chillonas con dragones y unas sandalias apestosas. En vez de coraza de escamas le he visto con chaqueta, regulador y bombona de buceo, armado con  sus correspondientes aletas y máscara.



De tal guisa ha descubierto las maravillas del buceo. Con sus 10 años ha visto tiburones de coral, rayas moteadas, tortugas, nudibranquios,etcétera. Cuando le propuse hacer el curso de buceo dijo "¿por qué no?". Su madre dijo "es todavía muy joven". Afortunadamente su madre estaba baja de defensas y Martín buceó.

Martín es un Jabato. No el Jabato de Víctor Mora que tan buenos momentos nos ha hecho pasar a los chavales de mi generación. No. Es un jabato que sabe donde se mete cuando empieza algo nuevo. Tiene una seguridad en sí mismo que ya les gustaría a muchos  adultos. Y no es la inconsciencia "propia de la juventud", es la capacidad de disfrutar con lo nuevo y a la vez conocer los límites (con ayuda, claro).

Con la cantidad de supuestos "coach", gurús y sabios de tres al cuarto que inundan nuestro mundo alguien debería tomar como referencia a un niño de 10 años. A un Jabato moderno que no le tiene miedo a la vida ni a lo que ella le ofrece.

Adulto tomando como referencia al "Jabato".





No hay comentarios:

Publicar un comentario