Hace dos días que no consigo dormir ya que una imagen me persigue en sueños.
Antes de ayer, fui a darme un baño a la piscina. Siempre voy armado con gafas para protegerme del cloro. Estaba yo tan contento, nadando, sólo, haciendo largos cuando apareció un señor con rasgos chinos. Presuroso se acercó a la piscina. Andaba con esa seguridad del buen deportista, presto a hacer cientos de largos o correr 20 kilómetros. Yo seguía a lo mío, haciendo largos y de vez en cuando le echaba un ojo, por debajo del agua al chino. Observé como se metía en el agua. Iba armado con gafas de nadar. Hice otro largo en dirección contraria a donde se encontraba. Al volver observo extrañado que no está nadando, está pegado a una de las paredes de la piscina. El buen señor tenía el bañador bajado, casi hasta la altura del "rabanillo" y en posición de espaldas estaba enfrentando con su culo el chorro de agua de la piscina. El chino "se estaba masajeando el ano". Diréis que hay que respetar las costumbres de otros pueblos y otras gentes, pero estaréis conmigo de acuerdo que hay unos ciertos límites de ...."urbanidad".
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