Se accede al local desde unas escaleras que te llevan a un segundo piso. Subiendo las escaleras te invade una nube de humo, más concretamente a marihuana que te deja un poco aturdido. Llegas a la entrada y hay un grupo de chavales malayos, chinos e indios que claramente no están haciendo los deberes del cole o la universidad. Entras en el local y lo primero que te ofrecen es una cerveza o algo más fuerte (whisky, que está permitido para los musulmanes) y de pronto ¡Zaca! se te mete una guitarra eléctrica por todo el frenillo. Allí están un trío de malayos musulmanes en plena orgía eléctrica, dándole a todo lo que pueden al heavy metal, al grunge y al hard rock. ¡Cabrones!, tocan bastante bien.
Chinyew, que así se llama el amigo chino que me acompaña me dice "cool, man". Pues sí, mola. Mola ver que en todas partes hay de todo y que aquí también.

Empieza a llegar gente de todo tipo pero todos tienen algo en común: llevan pasamontañas. ¿What the f.....? Tienen un aire al Che Guevara, versión asiática. De hecho hay un cartel del Che. Hablo con el "jefe", que tendrá mi edad-unos 40-, y confirmado ¡ha fumado demasiada hierba en su vida, no articula dos palabras que se entiendan!.
Paso unas tres horas en el local. Empiezo a estar aturdido entre el humo de los porros, las dos cervezas que me ha obligado a beber Chinyew y el ruido de las guitarras metálicas. Le pregunto cuánto queda de concierto."Si acaba de empezar", me responde. Le pongo la maravillosa excusa de que tengo que trabajar en horario español. Me mira con cara de no entender de qué le hablo.
Chinyew, que así se llama el amigo chino que me acompaña me dice "cool, man". Pues sí, mola. Mola ver que en todas partes hay de todo y que aquí también.
Mola en el ambiente underground de KL.
No hay comentarios:
Publicar un comentario