Con esta excusa- la de la edición- me he reunido con artistas y editores. Buscando obras interesantes. No es fácil. Hay mucho y poco bueno (a mi entender). Lo que sí es muy divertido (hala, otra vez, un trabajo que es divertido). Visitar a los artistas en sus estudios o a los editores (algunos algo divos, por cierto) en sus oficinas tiene su gracia.
| Centro Arte Singapur |
| Sonny Liew, Charlie Chan y el editor |
Estuve visitando a Sonny Liew en su estudio. Era la segunda vez. Está becado por el gobierno de Singapur y tiene un "despacho" propio en un centro de promoción de las artes estatal. Más parece una universidad que un centro de creación. Está lleno de restaurantes- algunos con pinta bastante pija- y cafeterías. Está visto que los artistas ya no son lo que eran en materia económica (acuérdese el lector del famoso "café de 1 peseta", que era famoso entre los creadores en España. Ése café de 1 peseta era, a veces, lo único que tenían para no morir congelados en invierno. Entraban en los cafés que tenían calefacción y echaban la tarde, con el estómago vacío salvo el café).
| Editor y su bicicleta |
Algo que sabes que va a pasar cuando te reúnes con artistas es que la conversación se va a prolongar un buen rato. Incluso puedes tener una conversación muy interesante. En mis primeros pinitos con estos profesionales, observé que todos los editores con los que me reuní se quejaron de los difícil que les resultaba conseguir que los artistas entregasen un producto, ya no a tiempo, sino algo de los prometido (y por lo que recibieron un adelanto). Todos.
Estuve en la presentación de la biografía de Lat. Lat es el Francisco Ibañez, Mingote, Chummy Chumez, Manel Fontdevila, etcétera, todos ellos personificados en éste ser entrañable y grandote que se llama Lat. Había hablado varias veces con él por teléfono. Conocerle en persona fue entender porqué en Malasia se le considera el autor más querido por todos los malasios. No es sólo que sus novelas gráficas y tiras en el periódico "The Straight Times" hayan alegro la existencia de sus compatriotas, es que el señor es tierno y cálido. Es un moderno trovador de historias con una enorme sensibilidad para expresar emociones y sentimientos con los que todos podemos identificarnos.
En esa misma presentación tuve la oportunidad de charlar con el antiguo, digamos "Pedro J. Ramírez>" del periodismo malasio. Ya retirado, me contó que había dejado sin publicar más historias que las que había publicado tanto por presiones políticas como por ética periodística. Por cierto, en la foto de abajo se observará que hay dos señores con camisetas amarillas. Esas camisetas representa a un movimiento político llamado Berish que pide elecciones libres y democráticas en Malasia. Les había dado tiempo a ir a la manifestación (que movilizó a unas 100.000 personas) y al lanzamiento del libro. ¡Qué cacho periodistas esos dos!.
Ups, casi se me olvida, mi editorial se llama Amok Ediciones.
Ups, casi se me olvida, mi editorial se llama Amok Ediciones.

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