En su libro "No es un deporte de riesgo", Nigel Barley, conocido por su libro "Un antropólogo inocente" nos cuenta su viaje hasta Toraja Land (tierra de los Torraja) y lo hace como siempre, con mucho humor. Pero como éste es un blog que habla de Malasia y de nuestra ciudad rebelde, Singapur, me centraré en contar lo que cuenta de Singapur. Desde Londres viaja a Singapur, en plena década de los 80 cuando Singapur estaba en las noticias porque te metían en la cárcel si comías en el metro o te metían una multa de 500 euros por masticar chicle.Comienza con gracia haciendo referencia a Lee Kuan Yew como "fundador, salvador y déspota benevolente". Sigue con el relato pormenorizado de las multas que te ponen si escupes o cruzas indebidamente una calle, aunque el país estaba bajo la égira de la campaña "Sonría". Se alojó en casa de una familia malaya en Singapur. Como sabemos los que vivimos rodeados de malayos, "la hospitalidad malaya es abrumadora" y la mayor carga es tener que comer las cantidades que te ofrecen. El momento en que cuenta la historia de una telenovela malaya en que la "mala" es una esposa que vende el arroz que le habían dado para sus hijos ¡para comprarse un perfume!, es divertidísimo. Igual que cuando habla del paseo que hace con tres jóvenes malayos a la zona famosa por los travestís y sólo se encuentran a familias comiendo (para gran decepción de los jóvenes malayos).Una lectura fácil, agradable y siempre divertida. Y hasta aprendes, yo ahora soy capaz de reconocer los tejados toraja que hay en KL.
Oriente y Occidente de Luis Racionero.
He vuelto a leer por tercera o cuarta vez este librito de apenas 200 páginas. Es de esos libros que me acompañarán toda la vida.
Racionero intenta y lo consigue, hacer un compendio y comparar los tipos de pensamiento que existen en Asia con los Occidentales. Y lo hace sin complicaciones, con una intención didáctica y clarificadora. Ahora que Asia vuelve a tener el peso que por demografía, historia, economía,etcétera, le corresponde, este libro debería estudiarse a todos los niveles.
"Los hombres al este del Edén bebieron en el río de la unidad, bañandose en sus aguas perpetuamente cambiantes; los hombres al oeste del Edén comieron el fruto del bien y del mal para penetrar los secretos de la materia y construir un mundo artificial de fijeza y seguridad".
Las tres hijas de Madame Liang de Pearl.S.Buck.
Recuerdo en casa de mi madre que las novelas de Pearl.S.Buck estaban por doquier. En mi memoria está el título "Viento del Oeste, Viento del Este" desde niño. Muchas veces he pensado"tengo que leer ése libro" y no lo he hecho. Lo que me he perdido hasta ahora.
La novela es una descripción de la China de Mao y de la antigua.Madame Liang representa la China milenaria y sus hijas, la modernidad. Una modernidad educada en Estados Unidos que vuelven a China ya que China, siempre será "la casa a la que volver" para cualquier chino. Una de las hijas completamente americana en su educación presiona a su marido-físico nuclear de origen chino-para dar a luz a sus hijos donde está la "Senda Eterna". Toda esa filosofía existencial que la autora va desgranando a poquito en las páginas, me ha hecho pensar sobre la condición de los chinos y sus comunidades fuera de su país. La conciencia de pertenencia a una comunidad con una sabiduría superior, pero con una gran capacidad de adaptación y aprendizaje de todo aquello que es diferente. Son un pueblo con una resilencia asombrosa.
A lo largo de la novela la madre, utilizando la sabiduría de la "vieja China" intenta salvar a sus hijas de las trampas que la China de la Revolución impone a aquellos que se quieren salir de la ruta marcada por el "Gran Timonel". Y todo esto contado con una elegancia, una facilidad, un poso, que ríete de los pretenciosos escritores sin nada que contar y que además lo hacen difícil ya que "la buena literatura exige esfuerzo". Ja, ja, ja.
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