No hay mejor manera para santificar la Semana Santa que hacer un retiro espiritual. Y eso hemos hecho, pero en un templo budista. ¿Cómo que no vale? ¿Que son infieles además de paganos?. Después de tres días de convivencia y basado en mis experiencias previas de retiros espirituales cristianos puedo afirmar y afirmo que son prácticamente semejantes.
Estamos en una isla de Corea llamada "Kwanga", famosa por el ginseng. En medio de un bosque está el templo "Lotus Lantern", viven 4 monjes y tienen un hospedaje para visitantes. El día empieza a las cuatro de la mañana, con un ojo cerrado y otro abierto vas al templo a cantar al Buda. Se cantan "Sutras"(discursos del Buda) y son acompañados de un instrumento de percusión que es como una calabaza, la cual se golpea para poder hacer la recitación sin perderse (como un metrónomo, vaya). Uno de los más bonitos y llenos de significado es el "Sutra del Corazón".
A las 5 a.m se hace una meditación en el cual hay que tener cuidado para no quedarse dormido. El que guía es un monje ruso que lleva meditando 15 años y el tío, como si fuera un atleta, medita unas 10 horas al día. No hace otra cosa y se nota. Si Usain Bolt corre que se las pela, el don de este monje es la meditación. Durante la misma, notas cómo desaparece su presencia, se descorporiza convirtiéndose en suelo, columna o nada. A lo que me refiero es que no emite ninguna señal ni sonido, se camufla. Uno, que no es un profesional de esto, sufre después de 20 minutos calambres en las piernas, el cuello y la espalda comienzan llamar la atención, etcétera.
A las 6,30 am nos damos un banquete. El banquete es vegetariano, of course. Básicamente es un porridge de arroz o avena con alubias, que se complementa con kimchi, algas, brotes de soja, ginseng y algunas setas. Ni que decir tiene que está muy rico y que ayuda al tracto intestinal que ni te cuento (bueno, sí he contado hasta 5). En el comedor nos sentamos separados de los monjes. Ellos, además tienen privilegios. Entran por una puerta especial, tienen cuencos y palillos de bambú (los nuestros son de un miserable aluminio), cojines más gordos y cómodos, tuppers de algas a go-gó y se sirven los primeros. Aunque la máxima es servirse lo justo para no tener hambre me he fijado que se ponen ciegos.
Las 7,30 am marca el momento de darnos un paseo con el abad y su perra (que por lo observado, entretiene a casi todos los monjes "sacándoles de paseo"). En la zona hemos visto ciervos, conejos, perros, coreanos y una serpiente. Conversamos con el monje de lo humano y lo divino. Sobre lo humano nos cuenta que él se educó en la escuela Teravada (digamos católicos) en su India natal (es de Assam) y que al llegar a Corea se convirtió a la Mahajana (protestantes). Habla 9 idiomas, tienen 39 años y es simpático y dinámico. Me cuenta las rencillas que existen entre las distintas órdenes monásticas y entre Teravadas y Mahajanas. Le digo que en el mundo del que provengo es lo mismo y nos reímos a carcajadas. Sobre lo divino es - como buen sabio- prudente. No muestra las cartas hasta que no doy señales de curiosidad. Sorprende ver con que agudeza señala que de la religión que él práctica no hay mucho de profundidad y que sobre todo son costumbres y prejuicios. Le preocupa el avance de los cristianos, que aunque no lo dice así de claro, creo que identifica con el capitalismo y el materialismo. Corea, según él, vive una época de pocos valores donde los que prima es lo que tienes y comienza desde la infancia. El cristianismo es la religión que justifica el materialismo y las ganancias sin control.
Continuamos charlando a eso de las 9 de la mañana con un té. El té lo preparan encima de una bandeja de madera con fondo para recoger el agua que vierten. El agua caliente se derrama una primera vez sobre la tetera y los vasos (para calentar la arcilla). La segunda vez se hace sobre el té previamente introducido en la tetera (se limpia el té) y luego se sirve. Vamos cambiando a varios tipos de tés. Los tés, como el vino, tienen años de crianza diferentes. Hay digamos tés curados, frescos, semi-curados, reserva,etcétera.
A las 11 am volvemos al templo a cantar. Los Sutras son verdaderamente hipnóticos y con la ayuda de la percusión te permite centrarte en el ritmo de los cantos ya que intentar leer coreano o chino antiguo no está dentro de mis cualidades.
Es mediodía y volvemos a comer. Es la comida "fuerte" del día y nos sirven como base un arroz espeso y una serie de encurtidos como el famoso "kimchi" (que es berza macerada). La idea es ir comiendo porciones del arroz glutinoso con uno de estos encurtidos para dar sabor. También puedes envolver un poco de arroz y el encurtido en una hoja de algas, igual que una croqueta pero con arroz y ayudado de los palillos para envolverlo todo.Los sabores son tan diferentes a lo que estamos habituados que me resulta imposible explicarlos. Aún así son ricos en sabor y texturas.
Durante unas horas nos dan recreo en donde aprovechamos para echar una siesta o darnos a la malvada caligrafía. Caligrafía en chino antiguo y coreano. En Corea las personas utilizan para sus nombres tanto el chino como el coreano, dominan la grafía de ambas y en las instancias oficiales ambas lenguas tienen validez. Aunque la mayor parte no habla ni escribe chino si tienen conocimientos básicos de caligrafía china. El pincel es más fino que el que se utiliza en técnica china.
5,30 pm. Cenamos. La cena es más liviana que la comida pero la base es la misma. A las 6,30 volvemos a cantar delante de Buda (el cual después de oír nuestros aullidos sigue ahí, en el altar. Otra muestra de su santidad). Después y para seguir la juerga meditamos un poco con el campeón olímpico ruso de meditación. Es un gracioso que pretende que nos quedemos quietos, relajados y con la mente en blanco durante una hora.Le respondo que si me deja hacer unas cuantas flexiones a mitad de la meditación pues que vale.
El día se acaba a las 9 pm, hora en que los fantasmas salen de sus tumbas para darse un garbeo por la zona. Según nos ha contado el abad la zona está llena de tumbas antiguas (enterramientos que casi parecen vikingos. Entierran al difunto y encima apilan arena hasta construir un montículo donde luego plantan flores. A los lados suele haber dos estelas de piedra que dicen quién está enterrado. También hay unas con figuras pertenecientes al chamanismo) y la gente no quería venir por aquí por miedo a los fantasmas. Un promotor inmobiliario ha empezado a desplazar los restos humanos a otra zona pensando que así "limpiará" de fantasmas la zona y podrá empezar a edificar chalets pareados. Es la pelea que tiene ahora el templo, intentar que esto no se convierta en Marbella gracias al Gil y Gil de turno.
Para terminar algo bonito. Hemos notado que los monjes nos han medio adoptado. Ahora se "pelean" porque vayamos con ellos a hacer meditación o caligrafía.
ACTUALIZACIÓN.
Nos gustó tanto nuestra estancia que hicimos lo siguiente: le montamos un plan de negocio al abad para poder publicitar el lugar en una plataforma de alquileres (podeis verlo aquí ).
En el vídeo de más abajo, un monje llamando a la oración. Una nota interesante, la llamada a la oración no sólo se hace a los seres humanos sino también a todos los seres vivos (tb están incluidos los elementos).
MÁS ACTUALIZACIONES.
Un relato "infantil" de nuestra estancia en el templo junto a Javier, Paula (estos son los niños) y Olivia y Mateo. Lo podeis leer aquí.
Es mediodía y volvemos a comer. Es la comida "fuerte" del día y nos sirven como base un arroz espeso y una serie de encurtidos como el famoso "kimchi" (que es berza macerada). La idea es ir comiendo porciones del arroz glutinoso con uno de estos encurtidos para dar sabor. También puedes envolver un poco de arroz y el encurtido en una hoja de algas, igual que una croqueta pero con arroz y ayudado de los palillos para envolverlo todo.Los sabores son tan diferentes a lo que estamos habituados que me resulta imposible explicarlos. Aún así son ricos en sabor y texturas.
Durante unas horas nos dan recreo en donde aprovechamos para echar una siesta o darnos a la malvada caligrafía. Caligrafía en chino antiguo y coreano. En Corea las personas utilizan para sus nombres tanto el chino como el coreano, dominan la grafía de ambas y en las instancias oficiales ambas lenguas tienen validez. Aunque la mayor parte no habla ni escribe chino si tienen conocimientos básicos de caligrafía china. El pincel es más fino que el que se utiliza en técnica china.
5,30 pm. Cenamos. La cena es más liviana que la comida pero la base es la misma. A las 6,30 volvemos a cantar delante de Buda (el cual después de oír nuestros aullidos sigue ahí, en el altar. Otra muestra de su santidad). Después y para seguir la juerga meditamos un poco con el campeón olímpico ruso de meditación. Es un gracioso que pretende que nos quedemos quietos, relajados y con la mente en blanco durante una hora.Le respondo que si me deja hacer unas cuantas flexiones a mitad de la meditación pues que vale.
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| El abad buscando el ángulo imposible al dormitorio. |
Para terminar algo bonito. Hemos notado que los monjes nos han medio adoptado. Ahora se "pelean" porque vayamos con ellos a hacer meditación o caligrafía.
ACTUALIZACIÓN.
Nos gustó tanto nuestra estancia que hicimos lo siguiente: le montamos un plan de negocio al abad para poder publicitar el lugar en una plataforma de alquileres (podeis verlo aquí ).
En el vídeo de más abajo, un monje llamando a la oración. Una nota interesante, la llamada a la oración no sólo se hace a los seres humanos sino también a todos los seres vivos (tb están incluidos los elementos).
MÁS ACTUALIZACIONES.
Un relato "infantil" de nuestra estancia en el templo junto a Javier, Paula (estos son los niños) y Olivia y Mateo. Lo podeis leer aquí.


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