- Enrique no os preocupeis por nosotros, Fernando no come y duerme poco; Mar tampoco come mucho aunque si duerme; yo casi no como y duermo mal.
![]() |
| Discusión sobre Teología |
Resumido y algo manipulado (sino no tiene gracia) es la impresión que tuve en las conversaciones y multiples "chats" que mantuve con mi amiga Mercedes sobre su viaje a Malasia.
Estuvieron pocos días, apenas 8 pero a fé mía que lo disfrutaron a tope. Llegaron a Malasia sin tener una idea muy clara sobre lo que iban a encontrar y se fueron desbordados de emociones, sabores y experiencias.
![]() |
| Anacoreta |
En los días que estuvieron, Muskilda y yo intentamos que tuviesen una idea general de porqué nos gusta tanto Malasia. El contraste entre lo nuevo y lo viejo, entre la modernidad y la tradición ancestral. El mestizaje de tres culturas tan poderosas en sus cosmovisiones como la malaya musulmana, la china y la india (ya que eso es lo que encuentras en las ciudades principales) junto a todas las influencias de cientos de minorías de Asia bajo un filtro europeo.
Volviendo a la familia anacoreta. Los tres dieron desde un principio ejemplo de tener los pies de barro y los principios algo desnortados. Comenzaron durmiendo 10 horas seguidas. Descubrieron los placeres "sensuales" de los masajes. Primero, el llamado "Urut", dado por ciegos; el segundo, en un tailandés. Fernando antes había afirmado muy tajante "que a él eso de los masajes no le gustaban". Al terminar el tailandés afirmó que había sido una experiencia impresionante.
![]() |
| "Me ha mudado el ánimo". |
![]() |
| Pata de pollo ¡mi preferida!. |
Donde los tres miembros dieron el do de pecho fue en su relación con la comida. Ejemplo contrario de lo que un buen anacoreta debe ser (alejado de los placeres corporales y ayunando como modo de mortificación) se zamparon todo lo que les pusimos enfrente. Probaron comida cantonesa, malaya, vegetariana, taiwanesa, yemenita, punjabí y un largo etcétera. Quizás quien mejor describe esta situación es Mar. Mar tiene 10 años. Es guapa, educada, lee mucho y dibuja muy bien. Educada desde su más tierna infancia en los buenos modales en la mesa (cabeza erguida, hombros rectos, comer sin gula, etcétera) tuvo momentos maravillosos. El día anterior a su viaje de regreso a España, fuimos al que es el mejor buffet de KL en el hotel Mandarín Oriental. Empezamos a las 12,30 del mediodía y terminamos a las 4 de la tarde. Os podeis imaginar que no nos dedicamos a jugar al parchís. Por la noche, Mus-que había comido poco en el buffet-sugirió ir a un restaurante árabe cercano. Todos afirmamos estar llenísimos y no poder más. Yo me quedé en casa, y la familia "anacoreta" decidió "acompañar a Mus para que "no estuviese sola". Mar afirmó radicalmente que no podía comer más. Al llegar al restaurante Mus pidió varios platos para picar (ojba de pollo y cordero, harira, babaganoush,etcétera) al ver y sobre todo, oler la comida,Mar muy fina ella dijo " se me ha mudado el ánimo"(obsérvese lo culta que es la niña) y se puso manos a la obra.
Esto es lo que tiene Malasia. Es un país donde una familia de bien puede echarse a perder.





No hay comentarios:
Publicar un comentario