sábado, 25 de julio de 2015

Ser inmigrante en Singapur.

Ser inmigrante porque quieres es un lujo.Porque lo necesitas debe ser duro. Si además lo haces con una deuda a tus espaldas, peor. Ese es el caso de la gran mayoría de los trabajadores inmigrantes en Singapur y Malaysia (como ya expliqué en éste post sobre la crisis de los Rohinya).

En Singapur hay dos tipos de inmigrantes(pobres), las trabajadoras del hogar y los trabajadores de la construcción.

Acompañé a Paula a uno de los encuentros que hay diariamente, al caer la noche, en un restaurante cercano en el barrio indio. Allí, ella y otros compañeros esperan a que se presenten los inmigrantes. El "gancho" es una comida gratis , pero la actuación va más allá. Se acercan personas que han sufrido abusos por parte de sus contratadores, muchos han sufrido accidentes laborales. La labor de Paula y compañía es tomar referencia de los casos, ayudarles a presentar reclamaciones ante el Ministerio de  Trabajo , entre otra actividades. Luego hay otro nivel de trabajo. Ese trabajo silencioso en el que nos encontramos en el otro.

La Ong "Transient Workers Count Too" hacen un trabajo admirable,además se lo pasan muy bien. Estuve hablando con un arquitecto malayo sobre poesía malaya "Syair"(haikkus de aquí), con una estudiante china sobre cómo funcionaba la web del ministerio y las trampas que hacen los empresarios, el voluntario tamil me contó que habla ¡cinco lenguas! como si tal cosa.

Ah, se me olvidaba, acaban de abrir un precioso Centro Cultural Indio (parece la proa de un buque mercante).




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