viernes, 21 de octubre de 2016

Paseo por una calle cualquiera de Japón.

Como cualquier país del mundo, Japón tiene un lado vulgar, feo, cotidiano que no sale nunca en las postales turísticas. Es un entorno gris, mal planificado y peor construido.

Las calles no tienen aceras y los peatones se tienen que buscar la vida entre los coches y bicis que pasan a su lado. Lo bueno es que van despacito, unos y otros.

En Japón, para comprarte un coche tienes que demostrar que tienes donde aparcarlo, con lo que los dueños buscan cualquier sitio para aparcar el coche. Hay muchos parkings de área robotizados.

Las casas de una planta conviven con los edificios de pisos, como supervivientes de otras épocas. En Japón como en Malasia se pagaba el IBI por ancho de la fachada, por eso se pueden ver casas larguísimas y muy estrechas de frente. Parte del paisaje es ver los contadores de luz, agua y teléfono en las fachadas de las casas junto a los postes de la luz cargados de transformadores y cables.

A veces te sorprenden los portales de las casas o son absolutamente sobrias y frías o hay un jardín  perfectamente cuidado.

Como en Galicia, primero se construyeron las casas y más adelante se pensó en las calles y carreteras para unirlas.

Ahora está de moda lo "vintage" en Europa. Bueno, Japón en general es en gran parte "vintage".



No hay comentarios:

Publicar un comentario