domingo, 12 de enero de 2014

Viejuno

¡Qué sensación  más rara tuve el otro día!. Iba en el metro leyendo un libro en  papel,miro a mi alrededor y todo el mundo estaba ojeando su teléfono móvil. El único con un trozo de papel en las manos era yo. Jo, qué viejuno me sentí. 

Algún día le contaré historias a los chavales de cómo teníamos pilas y pilas de papel en las mesas, estanterías llenas de libros, cajas con revistas y cómics, libros de texto y hasta ¡páginas amarillas!(habrá que explicar para qué servían las mismas). Supongo que el mobiliario también cambiará, al final tendremos toda la información archivada en átomos y los cubículos para colocar cosas dejarán de ser útiles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario